Salvar la tierra no es caro!


Mario Molina Premio Nobel de Química. El descubridor del agujero en la capa de ozono dedica sus esfuerzos a la lucha contra el cambio climático.
El científico mexicano Mario Molina clausuró ayer la conferencia internacional sobre cambio climático que se ha celebrado en San Sebastián con una intervención en la que se mostró optimista por los resultados que se pueden lograr en la defensa del medio ambiente. Molina, que recibió en 1995 el premio Nobel de Química por ser uno de los descubridores del agujero en la capa de ozono, reconoce que el ser humano «tiene la capacidad de crear desastres a nivel global» pero sostiene que las medidas drásticas que será necesario tomar para hacer frente al cambio climático «tienen un impacto económico relativamente menor».
– ¿Cuando en 1974 descubrió el agujero en la capa de ozono sintió que veía el fin del mundo?
– Sí fue un poco preocupante. Lo que hicimos mi colega Sherwood Rowland y yo fue una predicción de que algo le iba a pasar a la capa de ozono, pero en aquel momento todavía no había ningún dato concreto. Se empezaron entonces a hacer mediciones para ver si nuestra teoría era cierta o no y lo que sucedió es que diez años después apareció el agujero de la capa de ozono y quedó demostrado lo que habíamos previsto; se comprobó que eso se debía a la emisión de gases CFC que se usaban como refrigerantes o en envases de aerosol. Por fortuna, todo culminó en un acuerdo internacional que estableció que no se produjeran estos compuestos industriales, así es que el problema está ya casi resuelto aunque estos compuestos permanecen en la atmósfera muchas décadas. Lo que estamos viendo ahora es lo que se emitió el siglo pasado, que todavía está ahí, aunque ya ha empezado a reducirse.
– Si no hubiera descubierto el agujero en la capa de ozono viviríamos más tranquilos.
– El agujero en la capa de ozono y los efectos en la capa se habrían notado de todas formas. Lo que nosotros hicimos fue no sólo anticiparlo sino conectarlo con actividades de la sociedad. La gran diferencia es que habiendo establecido que no era un fenómeno natural, existía la posibilidad de repararlo, y eso fue lo que pasó.
– ¿Si no se hubiera hecho nada viviríamos peor?
– Hay cálculos de que si se hubiera continuado con la producción y emisión de compuestos como los gases CFC el efecto sería enorme en la actualidad. La capa de ozono nos protege de los rayos ultravioleta del sol, así que tendríamos mucha mayor intensidad de esta radiación, que es dañina para los humanos. Las consecuencias las habríamos visto ya.
– ¿Y las consecuencias en usted? Su descubrimiento le ha convertido en un defensor del medio ambiente.
– Pues sí, lo que hicimos mi colega y yo después de tener este descubrimiento es tomar la clara decisión de que teníamos la responsabilidad de comunicar esta situación a la sociedad, que no podíamos quedarnos únicamente en el mundo científico. Es lo que hicimos con el apoyo de las academias de ciencias y de la comunidad científica. Hay grupos ambientalistas que juegan un papel importante porque promueven la protección al medio ambiente en términos generales, pero nosotros estamos más apegados a la ciencia promoviendo que se resuelva el problema del cambio climático en los órganos de decisiones y comunicándoselo a la sociedad para que dé el apoyo necesario.
– Hay grupos que no creen en el cambio climático.
– El cambio climático es, como el de la capa de ozono, un problema claramente global, no importa en qué parte del mundo haya emisiones, hay que reducirlas porque afecta a todo el planeta. A pesar de que la evidencia científica está muy clara, es cierto que hay grupos que no creen en la ciencia ni en el cambio climático, aunque no forman parte de los grupos de expertos. Entre los expertos en clima habrá dos o tres que cuestionan no tanto la ciencia sino lo que debe hacer la sociedad. La gran mayoría de las personas que dudan no tienen base científica.
– ¿Por qué yo como individuo voy a luchar contra el cambio climático si los gobiernos no se ponen de acuerdo para hacerlo?
– En el caso de la capa de ozono la solución la buscaron los gobiernos, por lo que lo único que tenían que hacer las personas era apoyar a su gobierno. El costo fue mínimo, la sociedad seguía usando refrigeración y envases de aerosol pero con otros compuestos. Con el cambio climático existe una solución parecida. La participación individual consiste en apoyar a los gobiernos, pero la idea es que no hay que hacer sacrificios. Es un cambio que no requiere sacrificios.
– En la primera jornada de la Conferencia en San Sebastián se reivindicó el papel de las ciudades en la adopción de medidas concretas contra el cambio climático frente a la lentitud de los gobiernos.
– Acaba de celebrarse en México una reunión muy importante en la que han participado cientos de alcaldes de ciudades para ponerse de acuerdo. Han firmado un compromiso para tomar medidas a nivel local sabiendo que ésta es una manera de presionar a los gobiernos de cada país.
– ¿Podemos ser optimistas pese a todo?
– Sí, sí, porque esto tiene una solución relativamente barata. El caso de la capa de ozono ya se resolvió, pero es el único ejemplo que existe de un problema global. Para luchar contra el cambio climático hay que tomar medidas drásticas, son cambios muy importantes porque estamos hablando de una revolución cultural y económica que precisaría dejar de utilizar combustibles fósiles, pero lo sorprendente es que las medidas necesarias tienen un impacto económico relativamente menor, del orden del uno o dos por ciento del PIB mundial y, en cambio, el costo de los daños puede ser mucho mayor. Si quieren resolver el problema, la mayor parte de los países podrá hacerlo.
– Y no será muy caro.
– Exacto. En el caso del cambio climático salvar la Tierra es barato.
– Cuando se descubrió el agujero en la capa de ozono se vio lo que somos capaces de hacer los humanos en el planeta. ¿Somos los jinetes del Apocalipsis?
– Podemos serlo. Ya no cabe duda de que tenemos la capacidad de destruir la Tierra, aunque hay gente que piensa lo contrario porque el planeta es muy grande. Lo que está claro es que la humanidad ya ha cambiado la mitad de la superficie terrestre porque es la fuerza dominante y tampoco cabe duda de que podemos cambiar la atmósfera. Que como humanidad tenemos la capacidad de crear desastres es algo que a nivel local sabemos desde hace mucho tiempo, lo que está ahora muy claro es que eso también ocurre a nivel global.mario molina y el cambio climatico

2 responses to this post.

  1. Posted by su servidora on mayo 26, 2013 at 7:17 pm

    pero porque somos asi con el mundo no lo puedo crer no contaminen por favor

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