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Contaminación a nivel mundial: Récord de gases contaminantes

La Organización Meteorológica Mundial asegura que la concentración de gases como el dióxido de carbono se ha incrementado un 25% entre 1990 y 2009.

El compromiso de los países por luchar contra el cambio climático parece estar fallando. La concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera ha alcanzado un nivel sin precedentes desde la era preindustrial, según ha advertido la Organización Meteorológica Mundial (OMM) .

La cantidad de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso se ha incrementado en más de un 25% entre 1990 y 2009, señaló el director del departamento de investigación de la OMM, Len Barrie.

“La desaceleración económica de los últimos tres años no ha tenido un impacto considerable en la reducción de las emisiones contaminantes”, dijo el experto.

Sin embargo, de no haberse tomado medidas a escala internacional para la reducción de esos gases, las concentraciones habrían sido aún mayores, agregó Barrie.

La OMM difundió estos datos a cinco días de que comience en Cancún la Conferencia sobre Cambio Climático en la que se debatirá cómo reducir las emisiones y combatir los efectos del fenómeno.

 

Europa capturará y reciclará los gases contaminantes de las gasolineras

El Pleno del Parlamento Europeo (PE) confirmó hoy un acuerdo alcanzado con los países de la UE para introducir sistemas de captura y reciclado de gases contaminantes en las estaciones de servicio europeas.

EFE Los vapores de petróleo que escapan a la atmósfera cuando los vehículos repostan en las gasolineras son nocivos para el medio ambiente y la salud humana y pueden llegar a causar cáncer, como en el caso del benceno, recordó la Eurocámara en un comunicado.

La medida afectará, a partir del 1 de enero de 2012, a todos los dispensadores nuevos o reformados tras la fecha que suministren más de 500 metros cúbicos de combustible al año.

Todas las gasolineras situadas al pie de edificios de viviendas cuyo suministro supere los 100 metros cúbicos anuales estarán también obligadas a introducir esta tecnología.

Las estaciones mayores, que distribuyan más de 3.000 metros cúbicos al año, tendrán que haber adaptado sus dispensadores a más tardar en 2018, dos años antes de lo que la Comisión Europea (CE) había propuesto.

Las estaciones de servicio etiquetarán los surtidores y se encargarán de informar a sus clientes para asegurarse del uso correcto del dispositivo.

Según el informe aprobado hoy por 598 votos a favor, 13 en contra y 15 abstenciones, los Veintisiete tendrán también que establecer sanciones “efectivas, proporcionadas y disuasorias”.

El Ejecutivo comunitario se mostró satisfecho con el acuerdo entre Consejo y Parlamento Europeo y destacó que mejorará la protección de los ciudadanos.

El comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas, señaló en un comunicado que la medida contribuirá a alcanzar los niveles de calidad del aire a los que se ha comprometido la UE para 2010, pues extenderá la implantación de estos sistemas (ya existentes en casi la mitad de los Estados miembros) a toda la Unión.

De acuerdo con datos facilitados por la CE, la polución aérea causa la muerte prematura de casi 370.000 ciudadanos cada año y reduce la esperanza de vida media en nueve meses.

Tras el voto de hoy en la Eurocámara, el Consejo adoptará formalmente la directiva, que tendrá que ser reflejada a continuación en las legislaciones nacionales.

Bruselas revisará la aplicación de esta normativa a finales de 2014.

Aumenta contaminación del aire en Guatemala

Caminar por zonas de la Ciudad de Guatemala con fuerte tránsito de vehículos se ha convertido en un riesgo para la salud, ya que las emisiones de gases de esos automotores contribuyen a que se superen las cantidades recomendadas de contaminación ambiental.

Según los monitoreos de la calidad del aire, efectuados por la Unidad de Medición de Aire, de la Facultad de Ciencias Químicas, de la Universidad San Carlos (Usac), al ritmo que aumenta el parque vehicular de la ciudad —calculado en 893 mil automóviles, según datos de la Superintendencia de Administración Tributaria— también crecen las emisiones de gases contaminantes, generando Smog.

La Usac hace mediciones en seis puntos: calzada San Juan, zona 7; Museo Usac, zona 1; Insivumeh, zona 13; de la avenida Petapa a la entrada de la Usac y edificio T-12 de la Usac, zona 12, y en las instalaciones del Instituto Nutricional de Centroamérica y Panamá, en la calzada Roosevelt, zona 11.

En esos lugares mide todo el año los niveles de Partículas Totales en Suspensión (PTM), Partículas Menores a 10 micras (PM10), dióxido de nitrógeno (NO) y dióxido de azufre (SO2), además de la lluvia ácida. Casi todos rebasan las cantidades recomendadas.
Niveles altos

Los niveles que sobrepasaron en el 2008 las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud fueron los de PTM, con 143 miligramos por metro cúbico (el valor recomendado es 75 mg/m3); los de PM10, con 80 miligramos por metro cúbico (aconsejado, 20) y los de SO2, 46 miligramos por metro cúbico (recomendación de 20).

Las cantidades de NO2, en cambio, no llegaron a los límites, con 38 miligramos por metro cúbico, frente a los 40 sugeridos.

John Álvarez, encargado del laboratorio de la Usac, señaló que son muy notorios los niveles que se detectan de lluvia ácida.

Dado que los puntos de medición son siempre zonas de gran tránsito vehicular, Álvarez aconsejó evitar las caminatas, para no afectar la salud.
Riesgos:

Si se inhalan de manera continua, las emisiones de los vehículos de combustión por gasolina y diésel pueden causar un aumento de las enfermedades cardiorrespiratorias y cáncer de pulmón. Este problema existe en los seis puntos monitoreados.

Entre los efectos que producen están irritación de mucosas de ojos y nariz, mareos, dolor de cabeza y náuseas, tos irritativa, debilidad y confusión, ya que estas sustancias provocan falta de oxígeno en el organismo, según el médico José Manuel Arriola, coordinador de la Emergencia de Adultos, del Hospital Roosevelt.

En una escala superior, estar expuesto continuamente a estos gases puede originar intoxicaciones agudas, cefaleas crónicas e incluso parálisis. Es dañino para bebés y personas con anemia o que sufren de asma o neumonía.

El problema, en opinión de Arriola, es el desconocimiento de la población sobre las consecuencias de inhalar estos tóxicos, debido a que los síntomas suelen asociarse a infecciones. En época seca del año, el número de personas afectadas se incrementa, debido a que no cae lluvia que limpie el ambiente.
Sin legislación

No hay legislación en el país que regule la emisión de gases por vehículos. Según Julio Campos, de la Unidad de Cambio Climático, del Ministerio de Ambiente, está en proceso un reglamento para los automóviles terrestres, que limitaría la cantidad de gases a emitir.

La contaminación por gases contaminantes (dióxido de nitrógeno) se dispara en Madrid, España

Se acaban las vacaciones, vuelven los coches a la ciudad y, con ellos, la contaminación. Dos estaciones de medición del centro, la de la plaza de Gregorio Marañón y la del paseo de Recoletos, registraron en la noche del lunes al martes niveles muy altos de dióxido de nitrógeno (NO2), un gas tóxico causado por el tráfico y que irrita las vías respiratorias.

Las dos superaron, entre las diez y las doce de la noche, los 220 microgramos por metro cúbico (µg/m3) que la legislación europea considera “límite para la protección de la salud”. Marañón llegó a marcar 320; Recoletos, 291.

La media de toda la red -con 25 estaciones operativas- también fue anormalmente alta: 153 µg/m3. La noche anterior, a la misma hora (23.00), marcó 78, es decir, la mitad. Ecologistas en Acción atribuyó ayer este “preocupante” repunte a la “vuelta de miles de automóviles a la capital”. El portavoz de Calidad del Aire de la organización, Juan García, apuntó también a otra causa: el buen tiempo. “Cuando hay estabilidad atmosférica, como ahora, el aire no se renueva”, explicó. Eso provoca que los gases contaminantes que emiten los tubos de escape no se despejen. Además, señaló, por la noche se produce el fenómeno conocido como inversión térmica: durante el día los gases se almacenan arriba porque pesan menos, pero al bajar las temperaturas por la noche el aire limpio se enfría, las masas de aire se intercambian y el contaminado baja a ras de suelo durante unas horas.

Un portavoz del Ayuntamiento de Madrid reconoció ayer que los niveles de contaminación son “altos”, pero aseguró que no se consideran alarmantes ya que están “dentro de la normalidad”. “No hemos superado el nivel de alerta”, precisó, “por lo que no es necesario avisar a la población”. El umbral de alerta del dióxido de nitrógeno se sitúa en 400 µg/m3 que tienen que registrarse durante tres horas seguidas en “lugares representativos de la calidad del aire”, según la legislación europea, traspuesta a España en un real decreto de 2002.

La media de Madrid incluye estaciones céntricas, que habitualmente registran valores altos, como Marañón y Recoletos, y otras en los que los niveles suelen ser muy bajos, como Casa de Campo. García no recuerda que se haya superado nunca el umbral de alerta, pero sí que a principios de este año se sobrepasaron los 400 microgramos en dos estaciones del centro de Madrid. El Ayuntamiento no avisó a la población, puesto que no está obligado a ello.

La normativa europea fija que no pueden superarse los 220 µg/m3 en más de 18 ocasiones en un año. La estación de Recoletos ya ha marcado por encima de ese nivel en 34 ocasiones, según los datos que recoge diariamente Ecologistas en Acción a partir de la información que cuelga en su web el Ayuntamiento de Madrid. Las últimas fueron la noche del lunes: 226 a las 22.00, y 291 a las 23.00. Gregorio Marañón lo sigue de cerca, con 27 superaciones. Las últimas, a la 1.00 del lunes (230), a las 23.00 (320) y a las 24.00 del mismo día. La estación que hay al final de la calle de Alcalá lleva 20; la del paseo de los Pontones, 14.

Y lo peor, asegura el portavoz de Ecologistas en Acción, está por llegar. Este invierno podrían repetirse los registros del anterior. A finales del pasado enero, la estación de Recoletos superó 12 veces los 220 microgramos en sólo cuatro días.